Camino:  Menú GeneralFamilia
 
La Familia
 
La Familia Chica y La Familia Grande
 
 
Acá estamos los tres juntos en la misma foto, cosa que no suele suceder seguido ya que cuando no soy Yo el de la cámara, le toca el turno a Adri. En este caso, le pedimos el favor a una turista inglesa que pasaba por el lugar y, la idea no fue del todo buena. La señorita en cuestión se las arregló perfectamente bien para "esconder" la torre Eiffel que debería haber aparecido ahí entremedio. Cuando revelamos las fotos no lo podíamos creer pero, anécdotas aparte, salimos bastante bien a pesar de que Adri opine que la ventolera le arruinó el peinado y mi pequeño abdómen ocupa la mitad de la imagen. Aparte, yo tuve mi revancha para cuando llevamos a Julia y Carlos a París y me bajé un rollo de 36 fotos sólo en la torre.
 
La foto de la derecha, por si no se nota, es de la familia más o menos completa junto con unos amigos nuestros. Para que nadie se queje de que no lo pongo en la página, para los que no se saben el nombre de todos y para los chicatos que no logren distinguir bien las caras, acá les doy la referencia de quién es quién.
 
Sentados en el piso de izquierda a derecha se encuentran: Martín, Juancho, Nico, Julieta, Melanie, Lucía (de Elsa y Dani), Lucía (de Alejandra y Héctor) y Yo.
 
En cuclillas, de izquierda a derecha se encuentran: Valeria, Marcos, Alejandra, Cecilia, Adriana, Elsa, Cristina, Dani, Adela, Gustavo y Gisselle.
 
Y de pie, de izquierda a derecha: Julia, Héctor, Alberto, Dina, Edgardo, Horacio, Carlos, Virginia y Gaby.
 
Como pasa con la mayoría de las fotos que incluyo aquí, esta también encierra una pequeña anécdota que muchos de los presentes recordarán. Eran finales de Junio del '99 y habíamos ido a Buenos Aires a buscar unos papeles y a despedirnos de todos ya que sabíamos que no íbamos a poder ir para las fiestas de fin de año. La excusa que había era que íbamos a celebrar San Juan ya que así Juancho celebraba algo faltando todavía unos días para su cumpleaños.
 
Yo estaba decidido a llevarme una foto de todos y me había armado con el equipo completo: cámara, trípode, un gran angular para que entren todos y un control remoto para poder disparar la cámara tranquilo sin tener que poner el timer y salir a los piques a sentarse antes de que dispare. La verdad es que mucho de los chiches eran nuevos y esta era una oportunidad única para poder probar todo. La cuestión es que hago salir a todos los presentes al jardín, los acomodo, preparo el equipo, les cuento a todos las maravillas de mi nuevo control remoto, me siento en la posición que había elegido para mí, disparo el control y ... nada. No sé si venía con poca pila, si al ser infrarrojo no funcionaba bien a plena luz de sol o si tiene menos alcance del que creía pero, la cuestión era que con todo el espiche que me había mandado antes, al no salir la foto; todo el mundo empezó a reír salvo Yo que, como se puede suponer, empecé a sudar.
 
Puestos en esta situación, no me quedaba otra más que sacar la foto a como diera lugar y empecé a probar todo tipo de soluciones con cada vez mayor desesperación y causando más y más risa: Me acercaba para probar el control de más cerca, ponía el timer y salía corriendo y, siempre algo me fallaba como cuando el Coyote persigue al Correcaminos. Finalmente, la foto quedó junto con un par de (digamos más de diez) pruebas fallidas. Para quienes todavía recuerden este momento y sean mayores de edad, tengo en el archivo una de estas fotos con un primerísimo plano de mi traste que no me animo a poner en esta página pero que les puedo mandar por e-mail si arreglamos un precio razonable.
 
Hablando de otras cosas, creo que esta es una de las últimas fotos de la familia en la casa de Mármol y, si los comentarios que llegan aquí son ciertos; es posiblemente la última foto que nosotros vamos a tener en esa casa. Habiéndolo pasado tan bien como lo he pasado siempre, espero realmente que no se pierda la costumbre de reunirse toda la familia como en aquellos tiempos en cualquier otro lugar. Si algo hemos aprendido nosotros tres de esta aventura es que el lugar es lo de menos; lo que hace a uno querer un sitio, una tierra o un país no es mas que los buenos momentos pasados ahí con la compañía de la gente querida. Y desde ya sepan todos que los esperamos en casa ni bien vayamos por ahí.
   
El Árbol Genealógico
 
 
Este es un ejercicio que se me ocurrió para hacer en familia que creo que puede salir algo muy interesante. La idea es que cada uno me alcance el arbol genealógico de su familia. Yo aquí los voy a ir juntando todos y así podemos armar un super arbolote familiar en donde todos nuestros hijos (y nosotros por qué no también) se puedan encontrar y saber quién es quién en la familia.
 
Yo ya he dado el primer pasito y armé con la información que tenía lo que sería el árbol de los familiares directos de Juancho como pueden ver acá abajo. Como ocurre con las fotos, si hacen click con el ratón en la imagen, van a ver una versión más ampliada, o sea; que se puede leer aunque ocupa mucho tamaño y deberán moverse con las flechas para poder verla completa. Sé que muchos de Uds. no están aquí y les aclaro que es algo absolutamente adrede. Es un pequeño chantaje para hacer que me envíen sus datos.
 
No hace falta que me lo manden hecho por computadora ni en ningún formato en especial. Alcanza con que me manden un e-mail donde figuren los nombres completos de cada uno, con quién están casados y quienes son sus hijos y hermanos también con el nombre completo. Para los que no tienen e-mail, les aconsejo ir de visita a lo de Cristina y Gustavo (lleven masitas o alguna torta) o que lo manden por carta a casa o acuérdense y tengan todo a mano para alguna vez que nos hablemos por teléfono.